Plantación de olivos, olivar intensivo y superintensivo. Plantación de almendros y servicios agrícolas

Tratamiento con atomizador

Es importante, tanto para la salud de la plantación de olivos como para la rentabilidad económica de la explotación aportar los nutrientes necesarios en cada momento en función de las necesidades de la plantación. La falta de determinados nutrientes puede afectar a la salud del olivo. La siguiente tabla muestra los valores de referencia para los principales:

Elemento Deficiente Adecuado Tóxico
Nitrógeno N (%) 1.4 1.5-2.0 -
Fósforo P (%) 0.05 0.1-0.3 -
Potasio K (%) 0.4 >0.8 -
Calcio Ca (%) 0.3 >1 -
Magnesio Mg (%) 0.08 >0.1 -
Manganeso Mn (ppm) - >20 -
Cinc Zn (ppm) - >10 -
Cobre Cu (ppm) - >4 -
Boro B (ppm) 14 19-150 185
Sodio Na (%) - - >0.2
Cloro Cl (%) - - >0.5

Agrariaolive realiza un abonado de precisión para que su olivar disponga siempre de los nutrientes necesarios para su crecimiento:

  • Determinando las necesidades nutritivas del olivar, para aportar únicamente los nutrientes necesarios que garanticen el crecimiento y productividad de la plantación de olivar intensivo y olivar superintensivo.
  • Realizando la aplicación del fertilizante con la maquinaria y técnicas más modernas, consiguiendo así un ahorro considerable para el agricultor.

En relación con las necesidades nutritivas, la deficiencia de distintos nutrientes pueden dar lugar a distintos síntomas. Las principales son (Faustino de Andrés Cantero,1997):

 

Elemento nutritivo Síntomas observados debido a deficiencias
Nitrógeno Raquitismo, entrenudos cortos, las hojas quedan pequeñas, deformadas y algunas veces con clorosis difusas, pudiendo aparecer más tarde algunos tintes rojizos sobre todo en las hojas viejas.
Ésta es una de las causas por la que, a veces, el ovario no alcanza su completo desarrollo.

Fósforo

 

Algunos de los síntomas de carencia de fósforo son parecidos a los del nitrógeno, especialmente el poco desarrollo de las hojas y otras partes del árbol, pero sin presentar deformaciones como en aquel caso.
Hojas de menor tamaño, en las que, en la parte apical, aparecen zonas de color verde más claro, mientras que se mantiene el color normal, o incluso más oscuro, en la zona próxima al pedúnculo. Pueden aparecer pequeñas manchas cloróticas, sobre todo al final de verano y en invierno.Zonas necróticas, principalmente por la parte del ápice, y casi siempre marginales; corrientemente en invierno o principios de primavera. En ocasiones se ven olivos con este síntoma y no hay hojas con los anteriormente descritos.

Potasio

 

Suelen manifestarse antes en los tejidos y partes más viejas, produciendo un debilitamiento de los mismos, porque al ser un elemento muy móvil, emigra fácilmente de un sitio a otro de la planta, y los tejidos más viejos se agotan en beneficio de los más jóvenes.
Reducción del crecimiento vegetativo. Hojas más pequeñas que las normales y tienen en el ápice una zona de color más o menos atabacado; en algún caso esa zona está en el borde pero casi siempre cerca del ápice; alguna vez los bordes se enrrollan. Normalmente no hay zona de transición entre la parte enferma y la que parece sana.

Calcio

 

Intensa clorosis en las hojas en la parte apical, pudiendo variar el color de amarillo verdoso en las hojas jóvenes, al amarillo anaranjado en las más viejas; también en las hojas viejas pueden verse alguna vez zonas necrosadas e incluso bordes rasgados.
El sistema radicular se desarrolla poco y cuando el proceso está avanzado, las partes terminales adquieren a veces una consistencia gelatinosa.

Magnesio

 

Zonas cloróticas en las hojas que avanzan desde el ápice hasta la base, siendo gradual la transición de una zona a otra, por lo que no hay una línea clara de separación entre ambas. Si continúa la situación deficitaria, puede haber defoliación en las ramitas jóvenes, acompañada de necrosis en las partes terminales, así como de una reducción general del crecimiento de la planta.
Azufre Este elemento interviene también en la formación de la clorofila y su falta produce una clorosis parecida a la de la carencia de nitrógeno.
Boro El síntoma más corriente en las hojas es la presencia en la parte apical de una mancha que parece como una quemadura, e incluso con alguna parte necrótica; en estas hojas es muy característica la existencia de una zona amarillenta, que suele haber entre la parte enferma y la de aspecto normal de la hoja.
En ocasiones, además de algunas deformaciones, puede tener lugar una considerable caída de hojas, llegando a formarse lo que se conoce como “escobas de bruja”.Cuando la falta de boro no es muy acusada, la fructificación puede ser aparentemente normal, pero el fruto formado tiende a caer, especialmente en el verano. Otras pocas veces, algunos frutos llegan a madurar, pero suelen estar muy deformados, lo que da lugar a lo que se conoce como “cara de mono”.
Cuando hay exceso de boro, se observan zonas necróticas en la parte apical de las hojas, no habiendo transición entre una parte y otra de la hoja. Los árboles fuertemente afectados por la toxicidad no producen flores.
Cobre Acortamiento de los entrenudos, pudiendo llegar a formar “rosetas”, acompañado a veces de una anómala ramificación.
Hierro Síntomas muy claros de clorosis (clorosis férrica), más visible en las hojas jóvenes, que puede acentuarse y, en los casos extremos, producir necrosis en los bordes y ápices.
Manganeso Clorosis en las hojas con síntomas variables y a veces acompañada de necrosis.
Zinc La carencia de zinc produce la aparición de manchas amarillas en las hojas adultas y una detención del crecimiento de los brotes, con acortamiento de los entrenudos dando lugar a la formación de “rosetas”, parecidas a lo que ocurre con la falta de cobre.
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